El museo en la calle es una invitación a recorrer las calles de Cervera desde un nuevo punto de vista. Gracias a la tecnología, a través del móvil podréis sumergiros en historias únicas y personales de la mano de tres mujeres que representan tres momentos cruciales de la historia de la ciudad
Sus voces os acompañarán por diferentes lugares patrimoniales y os descubrirán qué se esconde en su interior. Si seguís todas las opciones que se proponen, podréis intuir episodios de un pasado que nos ayudan a entender una ciudad en constante transformación.

3 RUTAS, 3 HISTORIAS, 3 MUJERES

Soy Margarida, la esclava de Menarguens. He tenido dos hijos. Al primero, de padre desconocido (bueno, eso es lo que han hecho constar para no hacer público el nombre del padre, pero vaya si sé yo quién es...), lo bauticé con el nombre de Pere el 21 de abril de 1434 en la iglesia de Santa Maria. Mi segundo hijo nació tres años más tarde, en pleno verano, y lo bauticé el 12 de julio. En este caso, el presbítero accedió a tomar nota de quién era el padre: el maestro Gauter, notario de profesión, buen amigo de mi amo... y ahora ¡también de la criatura!

 
Mi nombre es Regina y me casé con Issach de Quercí, hijo de Issach de Quercí mayor y hermano de Jacob. Desde que mi marido ha muerto, todo ha ido mal. Como no hemos tenido ningún hijo varón que pueda continuar el apellido de la familia, según dicta nuestra ley, me obligan a casarme con mi cuñado Jacob. Por lo que se ve, Jacob ha huido a la baronía de Anglesola porque no quiere casarse conmigo y yo... ¡pues a mí nadie me ha preguntado!!! Los Quercí han tenido que recurrir a la cancillería del rey Juan II para que dicte una orden de matrimonio o, por el contrario, me deje en libertad mediante la halizah. A pesar de que ninguna opción le satisface, ha optado por darme la libertad.

 
Soy Ignàsia Brach, pero todo el mundo me conoce como Nasa Tabaco. Regento una taberna en la calle Major de Cervera a la que acuden los estudiantes de la Universidad, y muchos otros jóvenes de los alrededores. En mi familia hay reconocidas autoridades del entorno universitario que conocen muy bien aquello que representa mi taberna: un espacio de libertad en la rígida Cervera universitaria. A pesar de las disputas frecuentes entre la juventud, me gusta pensar que en mi negocio la gente se encuentra a gusto ya que ofrezco servicios y juegos poco vistos. ¡Desde Barcelona he traído la primera mesa de billar de toda la ciudad!!!